viernes, 23 de febrero de 2007

¿Dónde acaba todo?

Sabia que había pasado su momento, que el esplendor de su personalidad tendía a tornarse en irascible arrogancia. La legión de fans que antaño se disputaban sus sonrisas y atenciones, ahora se habían tornado grises miradas de indiferencia, y eso consumía su esencia de una forma despiadada e implacable. Tuvo en sus manos la inmortalidad que la vida sólo le ofrece a unos pocos elegidos, jugando complacidamente con las mieles de la notoriedad más arrebatadora y en un abrir y cerrar de ojos, se había evaporado todo, dejando tan solo una leve fragancia de pesimismo incontenible.
La verdad es que en aquella situación tenia pocas evasivas razonables. Se veía románticamente acorralado y con la única salida honorable de quitarse la vida. Había deseado durante noches enteras de insomnio caer en los acogedores brazos de la demencia, en perder totalmente el contacto con la realidad y arrojarse a los placeres alentadores de la inconsciencia. Pero aquel sosegado final no era compatible con su analítica forma de pensar, tendría que abandonar este mundo con la misma elegancia y vistosidad con la que había vivido. No podía resignarse a volarse la cabeza en algún sórdido local o en la implacable soledad de su vivienda. Tenia que irse a lo grande, haciendo el máximo ruido posible.
Aquella idea lo extasió momentáneamente y sabía que de allí en adelante, sólo la planificación de su muerte, ocuparía el cien por cien de sus reflexiones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buenas. Va a haber continuación? La primera página está bien, pero habrá que ver la continuación. Lo dicho, ánimo.